Páginas

Suscribete al Blog

Recibe las actualizaciones por email. Introduce tu dirección de correo:

Creado por FeedBurner

Twitteando...

Entradas populares

Search

Cargando...

Blog Archive

About Me

Vasugupta
Soy profesor de Kundalini Yoga y Reiki. Me apasiona el Shivaismo Tantriko de Cachemira, el Tao (taichi), el Zen... Amado por DIOS, por mediación del Sagrado Corazón de Jesús.
Ver todo mi perfil

Contador de visitas

Vicente Ferrer

viernes, 18 de junio de 2010

0.0. La Muerte: Morir en vida. (Parte uno).

.
     A veces, en la vida, es como si alguien hiciera una señal en tu camino... es una cita ineludible contigo mismo, a veces esa cita es muy dolorosa, tan dolorosa... pero luego, pasa el tiempo y mirando en perspectiva, nos damos cuenta, de que esa cita, era de vital importancia para nuestro crecimiento:


Si no recuerdo mal, todo comenzó a finales del 1998, cuando tenia 21 años (hoy tengo 33), entré a trabajar en una fabricucha que manufacturaba metales, era un trabajo muy pesado y estresante, a veces tenía la sensación, de ser una de esas pobres vacas, que casi viven enchufadas, a una de estas máquinas que las ordeñan sin compasión, día y noche, noche y día... ya no se sabe si la vaca es una máquina o la máquina es parte de la vaca.

El estres comenzó a impedirme dormir bien, por entonces mi hermana me recomendó hacer yoga... al principio, me pareció una estupidez, sobre todo al hojear un libro, donde un señor con unos leotardos bien ridículos, se contorsionaba como si fuera un chicle... Pero el estrés se fue agravando, con un nuevo turno, el de la noche y claro, encima, cada mes teníamos un turno diferente...: mi cuerpo no se acababa de adaptar.

Como no tenia nada que perder comencé a practicar yoga en mi casa... la sensación fue
genial !!! una gran claridad inundaba mi mente y un frescor reconfortaba todo el cuerpo !! me sentía con mucha mas energía y vitalidad !!! continué practicando, ya que aquello parecía la gran solución a todos mis problemas... me sentía pletórico. Lo que no sabía, es que estaba accediendo a una practica muy avanzada, y yo solo era un pobre principiante; lo que no sabía, es que mi sistema nervioso estaba debilitado y semejante práctica (donde se incluía un intenso kumbhaka), necesitaba de un poderoso sistema nervioso para sostenerse.

Conforme se sucedían las semanas, la sensación de vitalidad que duraba todo el día, fue dejando paso a un estado de ánimo muy sombrío, donde la práctica, me elevaba sin problemas, si, pero luego, me hundía cada vez mas abajo... y lo peor: yo no era consciente de ese movimiento !!! fue un descenso sin ningún tipo de preparación, ni guia, ni soporte, ni red, hacia mi inconsciente, en cuestión de 2 meses me convertí en un pozo negro, sin ningún tipo de vitalidad, sentía que algo, poco a poco me iba drenando, de hasta el último suspiro de esperanza, de aliento: de vida.

Los días se sucedían marchitos, grises, como si de un espectáculo dantesco se tratara, el infierno del inconsciente, con todos sus traumas y situaciones no resueltas, burbujeaba sin freno en el consciente... el rechazo por mi parte era muy fuerte y la agitación que se creaba en la mente, y en el cuerpo, era monstruosa... esta mente, se volvió, una maquina parlante sin control, que no paraba las 24h (misteriosamente a veces se sucedía una gran calma... veía mi mente como si fuera la de otra persona y una paz me inundaba por unos segundos... devolviéndome luego al caos), el cuerpo se volvió en un lugar repleto de tensiones musculares inconscientes, hasta el punto que a veces, durante el día, mi cuerpo se contraía con fuerza sin remedio, causando dolores que hasta en alguna ocasión, me impedían respirar.

Visité al médico, este me dijo que físicamente estaba perfecto, pero me envió a un psicólogo..., me recetaron unos medicamentos..., los tomé unas semanas... estos me dejaban bastante "atontao", no era una solución, no, pero menos era nada !! Curiosamente la oscuridad que envolvía mi mente y mi óptica hacia la vida, comenzó a atraer situaciones del mismo color... de tal forma que todo mi entorno comenzó a desmoronarse:


Mis padres decían que se iban a separar y que me tendría que buscar la vida.

Mis amigos misteriosamente uno por uno, encontraban novia y se desligaban del grupo, hasta que me quedé solo y las chicas que conocía, lo único que me aportaban, era aún mas dolor.


Mi trabajo, se convirtió en una implacable máquina de tortura (los compañeros del trabajo, al percibir mi debilidad incluso se mofaban de mi), y para rematar la faena, me impusieron el turno que peor llevaba: el de la noche, así que llegó un punto, en el que me costaba mucho dormir... 


Además, el mundo que aparecía ante mis ojos, estaba lleno de injusticias: hambres, guerras, pobreza, desigualdades, corrupción...

Hasta me di cuenta que el propio psicólogo estaba mal de la cabeza !!! era un sádico que disfrutaba con el sufrimiento ajeno !!! Así que no volví a verlo y dejé la medicación, entendiendo que de aquel pozo sin fondo, tenía que salir por mis propios medios.


De la noche a la mañana, sin mundo, sin casa ni familia, sin amigos, sin trabajo, sin poder dormir, sin cabeza, sin solución..., vencido y de rodillas ante la existencia, entre lágrimas, solo imploraba a Dios, que terminara con mis días; con mi existencia, lo antes posible... de una forma sencilla e indolora.

Lo único que me impedía tirarme por la ventana, o "pegarme un tiro", era el yoga, y una especie de inspiración o certeza, que hacía acto de presencia, en los momentos mas críticos; era una especie de intuición, o inspiración (¿DIOS?), que sabe y te guía de forma certera, y se suele envolver en un halo de verdad, paz o amor,  indicándome que todo aquello era por mi bien... que era muy afortunado... y que en su momento lo entendería, después de TRES largos años de Sufrimiento, lo entendí, y puedo decir que hoy, doy Gracias.

.
.
.
Continuará...

1 comentarios:

Lucas dijo...

Mas mas, queremos mas.